jueves, 24 de noviembre de 2016

Vejez en sueños


Olvida las vidas no vividas.
Olvida pronto su dulce canto.
Olvida por un manto de cenizas
que el tiempo acomodó a cada lado.

Olvida bien que hoy fuiste tan otro
en sí mismo tan otro ensimismado.
Olvida todo fruto, al ser por ti.
Si ves que no amagó raíz
es verdad que no fue tanto.

Olvida esa otra casa, el otro abrazo,
el nuevo humor de sus ventanas.
Tanto es regresar a no ser nada
como querer morir sobre una almohada.      

jueves, 3 de noviembre de 2016

Las sombras parecían llover completamente

Las sombras parecían llover completamente.
No soy de los que buscan un lugar seguro en esos días.
Miré hacia arriba para verme caer en pedazos diminutos
de secretos banales e inmediatos
sin otro cielo que una decepción repetitiva
contando tal vez contándome las horas
cómo saberlo.

Me dije era un silencio
apenas penetrable
la compostura en los bolsillos.
Si entonces el margen, indulgente de otros.
La fe no era excesiva.
Bastaba mantenerme de pie, de uno solo.
Solo un hombre en una ciudad.
Cómo saberlo.


  

martes, 27 de marzo de 2012

Memoria del olvido

no hay nada de singular en la
singularidad que soy
nada que ver tiene el espejo
fuera de un par de ojos suspensivos
uno de cada lado
buscándose entre sí
como hermanos menores.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Órdenes

mándame mi corazón puede orden
tras los visillos de un miedo puede fiel
claro que también la renuncia hace sus méritos
y de cuando en cuando no has estado la verdad
que esta forma de sentarnos no propone
habrá que ver el qué de tanta historia
yo esperando aún que mandes
yo esperando aún.

Noche por venir

Se espera la muerte como un mensaje
como un mensaje la muerte es extraña,
por lo menos: imaginar un sobre cerrado para nosotros
bien para nosotros imaginar que la espera ha sido
en vano, entonces que la vida se resuma en un cabo suelto
para qué entonces esperar el espurio
lecho, la agitación en el metafísico final de
un duelo más bien de casas por legar y vivir,
de momentos heredados, a ciegas muchedumbres de
otros que sabrán un mar de olvidarnos
familiarmente y en ese olvido recto qué será
¿más falsas promesas, dios sabe a quién dirigidas, como la muerte, como un mensaje?:
así de extrañas así.

martes, 6 de diciembre de 2011

Vigor y brumas

qué virtud rara aquella la de hablar poco
sonreírle a lo que estuvo aquí parado los minutos
como si de frente y no fuera uno mismo
el abandonado uno mismo el que se empecina en considerarlo
todo como el escenario de un primer sueño.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Sin cero

La vida como número inflama
mudo como es nada promete
nada por lo cual he optado por negarme
siguiente venirme a ver como siquiera
estando la soledad en plena orilla.

Lugar de sí

¿Quién intenta el límite
sobre él parado quién intenta
ser sí mismo sobre sí
mismo aleccionado por el eco
que devuelve donde estás?
¿Sobre él parado?

Secreto brilla

Esta adoración de las palabras
bajo el miedo de un día despertar
cercenando una pena
sencilla pura en su desnudez de viejo miembro caído
tan rebelde y fatal como la caída del sol esta tarde
y cualquier otra, como cualquier otra
bajo el miedo de un día despertar.

Dos amores

no nos consentimos
yo soy implacable
ella es un río
a veces sí nos contagian el amor
pero no nos consentimos:
puedo verme reflejado en su piel de sol
de agua
y de lado este espejo blanco
la vida entera
de las caricias.

Manchar la voz

Delicado el impase de la "y"
advertido a la página en blanco
y en la amnistía resultante al
tejer otro deseo
prieto y de otro
y copular.

Adelante, bajo tierra

Yo de tierra encima tanto
adelanto el tiempo cuesta
y la memoria qué presente
aventurado perdido en una causa:
el destino cada nombre tanto.

jueves, 27 de octubre de 2011

Los peces positivos o de la persistencia de la locura

Son actitudes muy diferentes las derivadas de lo que podría llamarse "partir de la verdad" y "llegar a la verdad". El que dice “tener convicciones es conveniente” parte de la verdad. El que dice “no creo en nada, porque todo se refuta con mucha facilidad” hace el proceso inverso y, desde luego, fracasa, porque no se puede hacer del futuro un presente sin anhelar otro futuro de inmediato, otro que lo sea como tal.
La neurosis parece muy relacionada con uno de los caminos, con el segundo (lo menciono porque la salud es para algunos una de las garantías más estables de la doxa actual, ethos más allá incluso de lo verdadero y de la felicidad, ya casi en desuso: si es saludable, ¿no es verdad que es conveniente, no es verdad que es deseable, no es verdad? Lo saludable hace algo que la verdad no siempre consigue: funciona. Y si funciona, ¿qué más podemos pedirle?). El camino del escéptico, que es más bien un desapasionado de casi todo y que quizá a lo único que no renuncia es a decir no, armado con un empirismo fragmentario y muy insistente a la hora de estrellarse contra los modelos de realidad.
La salud mental, en cambio, está estrechamente relacionada con la actitud contraria: dar un puñado de simplezas por verdades y partir de ellas hacia el resto del mundo, feliz porque se puede perder todo menos la hermosa pecera que nos dice cuál es el límite de la realidad.
pd. Queda en el tintero "Arte en las peceras" y "Sobre la posibilidad de romper el cristal con la infelicidad sublimada" 

lunes, 22 de agosto de 2011

Bípedos

Al animal que escara la tierra se le niega, ante todo y mucho antes que el vuelo, la elegancia postrera de ciertos naufragios.

Generación

El hombre usa a la mujer, la mujer usa al hombre y el hijo yace allí sin ser usado.

martes, 9 de agosto de 2011

El foco de la nada

La inquietud de MVLL: "Debemos inquietarnos si ese progreso significa aquello que un erudito estudioso de los efectos del Internet en nuestro cerebro y en nuestras costumbres, Van Nimwegen, dedujo luego de uno de sus experimentos: que confiar a los ordenadores la solución de todos los problemas cognitivos reduce 'la capacidad de nuestros cerebros para construir estructuras estables de conocimientos'. En otras palabras: cuanto más inteligente sea nuestro ordenador, más tontos seremos" (1).

¿Confiarle a un ordenador la solución de nuestros problemas? ¿Cuáles? No conozco una sola PC capaz de solucionar un solo problema importante de la vida ni nadie que le encargue esa tarea. Las PCs, de hecho, no se han vuelto más inteligentes desde su nacimiento: se han vuelto más rápidas y almacenan más. Si se cree que la velocidad y la vastedad del almacenamiento es garantía de inteligencia, ahí está el problema. La inteligencia, la verdadera, siempre será lenta y finita, porque es indesligable de la existencia. Y la exitencia tiene una duración que no depende de nosotros.

Uno siempre se acerca a las cosas, a Internet, por poner un ejemplo, para acercarse a uno mismo. En esa tarea delicada vale lo mismo un fragmento de internet, una conversa en un bar o El Quijote. Y aunque nos puede encantar El Quijote, no es deseable chantarle a nadie su lectura. El mismo Borges, icono del mundo libresco, recomendaba no hacerlo.

Ya por otro lado: no debemos desaprovechar la lucha contra el ego que representa Internet. El ser humano se vuelve un punto de intersección en un viaje alucinante de información en constante flujo y acumulación. Visto desde ahí, ya no somos lo que éramos y mejor. ¿Para qué los nombres propios en un mundo donde lo más efímero somos nosotros? La masa, pero también el infinito y la nada budista son milenariamente aleccionadores, no solo el hombre de barro a imagen y semjanza de un dios que le recita al oído lo que quiere escuchar: eres único entre las criaturas. Lo mismo que te dicen los fatales abolengos: ya no dios, sino el apellido de tu abuelo y su abuelo hasta llegar a un adán latifundista.
Como todo amor loco, el que le profesamos a "Occidente" es, muchas veces, ciego. El ingreso de Internet a la vida de las personas (y de la vida de las personas a Internet) puede considerarse, con menos prejuicios, como un saludable cambio de paradigma. Que una computadora piense por nosotros... Hasta el momento, es imposible. Felizmente.  

(1) Es un poco triste que a la postre esta crítica a Internet se parezca a la crítica de ciertos profesores al uso de la calculadora. Es anticuada, desproporcionada y desenfocada.

viernes, 5 de agosto de 2011

Enemigos justos

La justicia es una emanación del daño.

martes, 19 de julio de 2011

Exteriores

Un poema de mala calidad, como las joyas baratas, no tiene una razón de ser fuera de una ilusión ociosa. En cambio, las novelas son más parecidas a las casas. Pueden ser feas, pero siempre permiten vivir, de alguna manera, en su interior.

Ejercicio de la mano de CRG

Correr el telón de lo real y agazaparse en un lugar pequeño, ángulo apenas detrás de los escenarios donde la muerte ocurre.
Se repitió su nombre una y otra vez tratando de hacerse una idea de sí. En su lugar, la madera de un bastón infidente, el aroma de flores frescas que salía de algún cuarto. Inspeccionó la luz que se colaba por un ventanuco ciego: su zapato horadando la mancha de luz, saliendo de ella. Era ese el único vestigio del camino. Detrás iba quedando la tarde de la que se había escabullido para buscar aquel lugar libre de las ilusiones del tiempo y a solas con una mujer. Como el apóstol del asco, iría hasta ella para tocarla y comprobar que la carne era carne y las heridas una puerta.
¿Estarían sus mentiras a la altura del delirio?
Los escenarios se multiplicaban conforme subía la escalera y era la luz la que ahora lengüeteaba otra cosa en el pasado. Las palabras brotaban, desfallecían.
¿Cómo estabas, pequeña?
Si estuviera bien, si alguno de las dos estuviera bien. Un cuarto de hotel solo para hacerse un sitio en la penumbra. Haciéndose ausente al mismo tiempo que permanecía. Estableciendo la distancia. Determinando que se encontraban ahí, dentro del verbo estar.
Volvió a repetir el nombre propio. Aquí estoy. Titubeante. Imposible como la puerta que estaba abriendo. Derrotado, entregada a su apertura. ¿Qué importaba a fin de cuentas que no existiera, que nada existiera? ¿Cuántas fracturas de esas se necesitaban para renunciar al futuro?

viernes, 24 de junio de 2011

Seguidores

La verdad cuenta con seguidores y fanáticos, y la mentira genera cultos oscuros. ¿Cuál para la melancolía de esta tarde?