domingo, 9 de septiembre de 2007

La verdad en los estadios


Es sintomático que Dios elija pocos testigos.

domingo, 2 de septiembre de 2007

Cuando los años se cumplen


1 septiembre

2 septiembre...


El tiempo no pasa: todas las demás cosas sí a través de él. Por eso, esta es una vieja crisis existencial y una nueva forma de entramparse en ella.


...este pudo ser el sexto mes de espera; ahora es solo seis meses menos de una cuenta regresiva, el revés de la profecía.


Hasta luego.

viernes, 31 de agosto de 2007

Rigor mortis del alma


¿Qué has entendido, pequeña?


Me dice que podemos luchar contra la enfermedad. Yo le dije que había pensado en morir y que eso era una cura perpetua.


¿Qué has entendido, que el miedo es lo único que te comunican mis palabras?


¿Qué ve cuando me oye sentado desaparecido para mí mismo? Pienso que un cuerpo. Pienso que ve un cuerpo, porque su reacción es la de otro. Las cosas tienen que estar ahí, ¿verdad?, ahí y no más allá. Las cosas deben poder cogerse. Si algo no se coge (abraza, besa) no es, ¿verdad?


Yo te explico que lo que no está ahí (ni aquí, por supuesto, aunque así lo pretenda) puede no solo ser más que las cosas tal como las piensas, sino que además tiene los mejores atributos (los dos primeros del decálogo de dios o el manual para acabar con la vida: omnipotencia y omnipresencia...). Es fuente de la palabra verdadera en tanto original (siempre, no obstante, repetida). Las confirmaciones que a ella se puedan agregar carecen de todo respeto y consideración (para el que las dice y para el que las recibe), dado que solo puede nombrarse lo que está para todos en un sentido convencional, y esto lo está en un sentido divino y, por tanto, subjetivo.


A medida que muero me acerco más a mi mejor versión.


¿Qué has entendido, pequeña?

El dios de los mensajes


Cuiden al enfermo. Díganle las cosas que covine que escuche. ¿Cómo pueden pretender que un enfermo llegue al equilibrio que nunca le han conocido? Nunca lo relacionan con la verdad, pero ya están medicando mentiras. Uno no tiene el privilegio de elegir la vida; la muerte, en cambio, está en nuestra manos.


Dios lo anuncia. Es el único dios de los mensajes de despedida. Por eso se puede vivir con una sonrisa y morir con la seriedad de la falsa sabiduría. Todo lo que debe saberse está contenido en ese punto final. Acierta el que reniega de la vida pensando en la muerte y el que reniega de la muerte pensando en la vida. Ambos tienen el mismo derecho, pero solo uno la capacidad de ejercerlo.


Dios lo anuncia cuando nos hace caducar y desaparece frente a nuestros ojos para instalarse, infinito, en la sensación de que.


Dios lo anuncia y dios, aquí abajo, lo escucha, a pesar de nuestros oídos destruidos por el miedo.

Segundo tiempo


No hay segundo sin primero, dirán, pero igualmente me asombra verme del otro lado de una línea que consideraba definitiva. No me permito la ingenuidad de lo Uno, tampoco la desfachatez de los niños, adultos y ancianos de los manuales de psicología. Mediando me erosiona la fe en que, en todo caso, saberme hecho o desecho me mantiene.


Estoy del otro lado, sin embargo. Algo comienza cuando algo termina. No es la primera vez que yo termino, pero sí me atrevo a considerar que este cambio, por primera vez, permite organizar mi vida en esos momentos que terminan, en el peor de los casos, en capítulos de biografías. Lo digo con la posteridad en la conciencia, con las ganas de seguir siendo yo, y por eso creo que es más cierto que nunca que estoy a punto de caducar, de salirme tanto de mi identidad como de las ganas que son el combustible que la alentó tanto tiempo y que ahora la consume.


Dos son las esquirlas de la muerte: el futuro y el pasado, todos.


pd.- Cualquier coincidencia con la canción "Marco se ha marchado" de Laura Pausini es lo que es y también escalofriante.

Pavesas


Conocí el significado de esta palabra hace casi diez años, en boca de un amigo que era capaz de esa palabra en una charla sobre pornografía y de muchas más imprecisiones (para colocarlo en términos simples, hoy es rey o presidente o el referente de ambos fantasmas). Me gustó. No le pregunté qué significaba por el obvio pudor de los que saben mucho menos de lo que quieren saber. Un diccionario barato, más tarde, fue suficiente para olvidar el sinsentido de la ignorancia, y desde ese día sé que pavesas significa pavesas.


Con ligeros matices, desde luego. La he visto revuelta en una que otra novela, y me ha parecido menos ambiciosa que la palabra de aquel día. Me ha parecido un fósil, mucha cosa y muy poca cosa.


Así hasta hace unos días, en los que sentí la necesidad de abrazarlas y perderme con ellas en el mar. Es la primera vez que una palabra me define con tanta intensidad, que una palabra salé corriendo del diccionario y me atraviesa.

miércoles, 29 de agosto de 2007

cosmos

Ella te lo explica:
un comienzo y un final. La vida
está de vuelta luego de que hemos
muerto
y nos seguimos moviendo avanzando
hasta el inicio con los talones
sobre el norte
los ojos cerrados para ver
que detrás de cada paso una
oportunidad ilumina su final.