lunes, 27 de diciembre de 2010

Como yo lo ve

Dos personas se encuentran en un punto de un camino, dos desconocidos, cada uno hacia un lugar diferente. Un camionero trabajando y un autoestopista a la deriva, le pide un aventón. Se impone un esquema: el camionero como parte ancilar de la historia del autoestopista.


Más camioneros que autoestopistas, todas las personas corrientes en todos los puntos en los que tocamos a los otros somos igualmente fugaces accesorios, imbuidos en rutinas equidistantes (todas en el grado cero), del escenario de una gran obra mediocre, más que por necesidad, por descuido, por defecto.


El escritor se resiste como puede. Su camino, a lo mejor, un único camino. Alguien que viaja con un lapicero da los pasos, cuanto más, una sola vez.


Es decir: escribir abole la cotidianeidad propia sometiendo la del prójimo. Es un tipo de canallada. Egotista, egocéntrica, ególatra, egomaniaca. Y su costo es la más pura soledad, pulidos todos sus extremos.

viernes, 22 de octubre de 2010

Sin adiós

Ha sido tanto tiempo, madre, el dedicado al desamor de estas costumbres
tanta la paciencia con que has dormido a tus espaldas
resbaladizo mi yo de cenizas cubierto que, la verdad, ya no
estamos para darle los mañanas a la fuga o postergar
tras el mar de la inclemencia un beso, un abrazo,
madre, ya no estoy para cementerios, eriales de piedra seca,
ni mi mano para la flor marchita que fervoroso sujeto como si de tu mano se tratara,
ya no, madre,
hoy he dejado de estar listo.

domingo, 17 de octubre de 2010

Armar

Pueril rompecabezas
esta imagen tardía
vejez de una vida no vivida.
Enterrada
en un cuerpo que mira y duerme
palabra contra palabra retorciendo
albures
buscando en el revés del orden
la desarmonía perfecta.

martes, 12 de octubre de 2010

La revelación de las patillas ardientes

O sea que las abuelas eran budistas y del tipo zen, porque a fin de educarnos obviaban los infinitos argumentos pedagógicos actuales al preferir una muda ración de cocachos iluminadores.

Motivos (de los) intelectuales

Toda acción racional depende de un esquema y todo esquema remite a una genealogía de modelos cuyo arquetipo se anida en el centro de ciertas escenas más o menos infantiles en las que hemos padecido un tristísimo protagonismo seminal.

Opinión de un budista zen sobre la redacción del Diccionario definitivo del budismo zen

( )

Eco

Hablas mucho
me dijo
callado.