martes, 9 de marzo de 2010
Penas
A veces envidio a los robots (sobre todo cuando los apagan), pero también hay ocasiones en las que agradezco la certeza de que el cuerpo vale sus penas.
lunes, 4 de enero de 2010
Lo nuevo
Me propongo un segundo. Me propongo estar, tal vez escribir, tal vez estar y escribir y estar por sobre todas las cosas. Un segundo. Me propongo: nuevo de nuevo.
viernes, 13 de noviembre de 2009
Lugar
¿Ya he escrito sobre este lugar? Es posible. He andado la vida por aquí. Cuando mi vista se ha cansado de ir por paredes, ha señalado los mismos senderos para huir, y en todos los casos ha regresado a mis talones. No tendría nada de raro si esto fuese un círculo. Pero es mi sombra y casi la tuya.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Otra vez no
i
Hágase silencio.
Voy a hablar de mí.
Importúnense a secas las diatribas
destierros de una pasado de tropezones y desesperanzas.
Denme un lugar para entrar de perfil
humano por defecto.
Hágase silencio!
Todo ruido asusta.
Ha espantado en un crepúsculo
las palabras restantes.
Ha hecho de esta vida
un largo testimonio mudo.
Hágase silencio.
Voy a hablar de mí.
Importúnense a secas las diatribas
destierros de una pasado de tropezones y desesperanzas.
Denme un lugar para entrar de perfil
humano por defecto.
Hágase silencio!
Todo ruido asusta.
Ha espantado en un crepúsculo
las palabras restantes.
Ha hecho de esta vida
un largo testimonio mudo.
martes, 10 de noviembre de 2009
Cuando escribo
Cuando escribo me acompaño solo.
Puedes verme estirando un brazo hueco
hacia tu lado y comprobar
que nada es preciso en un encierro como este.
Como sea no
es de tiempo la caída.
Puedes verme estirando un brazo hueco
hacia tu lado y comprobar
que nada es preciso en un encierro como este.
Como sea no
es de tiempo la caída.
martes, 27 de octubre de 2009
Tres números
Un anhelo: que uno termine siendo píamente dos.
Una confirmación: que dos sea realmente dos.
Un despropósito: que tres puedan contarse, en el más oscuro de los casos, como dos.
Una confirmación: que dos sea realmente dos.
Un despropósito: que tres puedan contarse, en el más oscuro de los casos, como dos.
O este
Para saber qué es lo más lejano que en estos momentos me afecta debo romper un espejo.
A los pedazos resultantes añadirles una simple pregunta, coda del silencio, por cada duda que alguna vez hizo sombra y hoy es un exceso de la verguenza.
La distancia se ha hecho en el tiempo dos pedazos más breves pero dos.
Tus manos regresan de color incógnito. Se han demorado tanto... No importa
entonces que se estrellen boquiabiertos contra las órbitas de mis despojos.
¿El revés de una fantasía?, ¿insulto para las verdaderas esperanzas?, ¿en qué mundo estoy, que me causa estupor todo menos las afrentas?
A los pedazos resultantes añadirles una simple pregunta, coda del silencio, por cada duda que alguna vez hizo sombra y hoy es un exceso de la verguenza.
La distancia se ha hecho en el tiempo dos pedazos más breves pero dos.
Tus manos regresan de color incógnito. Se han demorado tanto... No importa
entonces que se estrellen boquiabiertos contra las órbitas de mis despojos.
¿El revés de una fantasía?, ¿insulto para las verdaderas esperanzas?, ¿en qué mundo estoy, que me causa estupor todo menos las afrentas?
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